En un sentido estricto, la protección ejecutiva es la acción de cubrir a un individuo contra cualquier posible daño, es la planeación y ejecución de planes, la utilización y el análisis de la información de inteligencia para proporcionar un entorno seguro.

Es cierto que todo mundo enfrenta riesgos en su vida cotidiana, pero algunas personas son el objetivo más que otros. Los altos ejecutivos corporativos, las familias adineradas o famosas, recurren cada vez más a los especialistas en protección ejecutiva, que ahora es una necesidad para muchos.

El concepto de protección ejecutiva nació para ofrecer medidas especiales de seguridad a personalidades, tanto del sector público como del privado, ante amenazas, aunque los primeros pasos en esta materia se dieron para proteger la vida de funcionarios públicos.

El crecimiento y evolución de las actividades delictivas, principalmente de atentados y secuestros, hicieron que las medidas de protección se empezaran a adaptar y aplicar a representantes de compañías con grandes capitales, figuras públicas, y personas de familias ricas.

En Latinoamérica el concepto de protección ejecutiva se ha desvirtuado un poco, pues hay muchas personas que sin una verdadera amenaza o riesgo adoptan estos esquemas para demostrar su capacidad económica, logrando con ello un efecto contrario, pues se hacen más visibles y vulnerables.

Para tener un esquema de protección ejecutiva eficaz se debe hacer un análisis de riesgo y un diagnóstico que determine las vulnerabilidades que se enfrentan día a día y, conociéndolas, determinar las medidas preventivas que se deben adoptar para hacer frente a las amenazas.

Sin duda, el elemento más importante del programa de protección ejecutiva es el que representan los seres humanos, sin importar si es el de protegido o el de protector. El protegido deberá seguir al pie de la letra las recomendaciones de seguridad, y el segundo, el protector, deberá ser seleccionado siguiendo un riguroso proceso, además de estar en evaluación constante y en entrenamiento.

Todo esto hace muy costoso un programa de protección ejecutiva, aunque lo que puede ser muy costoso es el no contar con él. Cualquier medida de seguridad no debe verse como un gasto, sino como una inversión. En esquemas de protección ejecutiva no se debe exponer la vida por ahorrarse algunos pesos.

En el mercado existen verdaderos profesionales y hay compañías con mucha experiencia a nivel mundial, pero también existen muchos vendedores de ilusiones que se aprovechan de esa necesidad. Por ello se debe buscar siempre a los mejores, y no dejarse engañar. La diferencia entre un vendedor y un asesor profesional es notoria a simple vista.

La protección ejecutiva es todo un programa que va mucho más allá de disponer sólo de autos blindados y escoltas. En México operan compañías muy reconocidas a nivel mundial, al contratarlas se obtiene la garantía de tener un respaldo de reconocimiento y profesionalismo, eso es lo que debe buscar: experiencia y reconocimiento.

No sólo se trata de la seguridad física

Hoy en día, la protección de ejecutivos es mucho más que protegerlos físicamente. Los riesgos de seguridad cibernética son más altos que nunca, y las organizaciones necesitan asegurarse de que el acceso a los datos que muchos ejecutivos de alto nivel tienen, no se convierta en un punto de entrada para los atacantes.

Por eso es importante hacer que la protección ejecutiva sea una prioridad para la organización. A continuación presentamos cinco principios fundamentales de ciberseguridad que los ejecutivos deben tener en cuenta.

  1. Analizar los riesgos

El primer paso es llevar a cabo un análisis exhaustivo de riesgos. Esto incluye identificar a los individuos de la organización que son críticos para el negocio y evaluar el impacto si fuesen víctimas de un ataque.

Una vez que se haya determinado qué individuos necesitan protección, trazar el plan para reducir el factor de riesgo. Este paso requiere la plena cooperación del ejecutivo, pues necesitará saber todo sobre el trabajo y la vida familiar de la persona. Es necesario investigar qué tan fácil es para alguien conseguir información sobre el ejecutivo y su familia.

Es importante tener en cuenta que los riesgos siempre cambian, por lo que es necesario establecer un nivel básico de seguridad que se pueda reforzar según sea necesario.

El análisis de riesgos debe comenzar con la vida familiar, dónde viven, el clima de seguridad en la zona. Un factor importante es determinar la “importancia” del individuo y si es o no considerado un objetivo de alto valor.

  1. Insistir en la importancia de la protección

Sin duda, algunos ejecutivos estarán descontentos por tener bajo escrutinio su trabajo y vida personal, pero eso es parte del precio que se tiene que pagar. Para que todo sea más simple, hay que demostrar a los ejecutivos por qué la seguridad es tan importante. Una forma de hacerlo es que los ejecutivos presten atención a lo que ven cuando realizan búsquedas sencillas de sus nombres en Google.

Las búsquedas periódicas les demuestran que son un blanco. Una vez que lo han hecho, pueden ver cómo un hacker podría encontrar fácilmente todo tipo de información sobre el ejecutivo y lanzar un ataque.

Otra forma de demostrar a los ejecutivos el riesgo es hacer que busquen en sus filtros de spam de correo electrónico para ver cuántos correos de phishing han recibido. Estos mensajes no llegaron a la bandeja de entrada y desencadenaron un ataque, pero el gran volumen de estos intentos debería hacerlos entender.

  1. Hacer que los dispositivos de trabajo de los ejecutivos estén seguros

Actualmente, muchas operaciones e interacciones de negocios se llevan a cabo a través de dispositivos móviles, y lo más probable es que muchos ejecutivos utilicen los mismos dispositivos por razones personales y de trabajo. Es ideal que utilicen diferentes dispositivos, como smartphones, para el trabajo y el hogar, pero muchas veces los ejecutivos no lo aceptan. Es posible considerar una política empresarial donde se dicte cuántos y qué dispositivos pueden tener para el trabajo y cómo deben ser utilizados.

En cualquier caso, es imprescindible que cualquier dispositivo utilizado por ejecutivos para el negocio, sea altamente seguro y cuente con las últimas protecciones. Todos los datos sensibles deben ser cifrados, y los dispositivos deben ser protegidos a través de una plataforma de gestión de movilidad empresarial.

Parte de garantizar la seguridad de los dispositivos móviles incluye la evaluación no sólo de los dispositivos utilizados por los ejecutivos, sino también los de sus familiares inmediatos. Esto significa determinar si cada uno de los dispositivos tiene protección por contraseña, sistemas operativos actualizados, software antivirus actualizado, etc. Es importante tener en cuenta cuáles dispositivos son “compartidos”.

  1. Educar sobre ataques como el phishing

Los ejecutivos de grandes empresas están entre los principales objetivos de los ataques de phishing y whaling, en gran medida debido a su alto nivel de acceso a datos importantes. Es vital que los ejecutivos sepan qué buscar para identificar tales ataques.

Otra forma de abordar estas amenazas es hacer que los ejecutivos investiguen los mensajes de correo electrónico para detectar indicadores de phishing. En general, los ejecutivos deben estar atentos sobre cómo manejan sus correos electrónicos.

  1. Crear y cumplir reglas para viajes

La mayoría de los ejecutivos están a menudo de viaje, ya sea para eventos de la industria, conferencias, o visitas a clientes. Esto los pone en riesgo, especialmente si los planes de viaje son conocidos con bastante anticipación.

Es importante tener en marcha y hacer cumplir las políticas sobre lo que está y no está permitido durante el viaje. Esto podría incluir no permitir que los ejecutivos clave, viajen juntos al mismo tiempo y por el mismo medio de transporte.

La política de viajes debe cubrir el uso de dispositivos móviles durante el viaje. Por ejemplo, a los ejecutivos no se les debería permitir llevar su laptop de trabajo principal en un viaje de negocios, sino un dispositivo de préstamo sin datos confidenciales almacenados.

Cómo hacer frente a las amenazas

Se define a la protección ejecutiva como las medidas, preventivas y operativas, que se toman para proteger a un principal de una amenaza, potencial o real, que ponga en peligro su bienestar físico, emocional o moral.

Un guardaespaldas, o especialista en protección ejecutiva, evita proactivamente los riesgos a través de un proceso sistemático y comprensivo de preparación, planificación y organización, diseñado para mantener al principal alejado de la amenaza.

Para realizar este proceso a cabalidad, la protección ejecutiva se debe realizar con el uso de un equipo profesional de guardaespaldas. Este equipo emplea las siguientes estrategias y tácticas para manejar las amenazas:

Evitar las amenazas

Las amenazas se evitan usando varias tácticas. La primera de estas es la planificación de las escoltas. Toda escolta debe ser planificada minuciosamente para identificar posibles amenazas al igual que posibles contingencias. Parte de esta planificación incluye el uso de las avanzadas. Se dice que el 50% del éxito de una escolta reside en la ejecución de una buena avanzada.

Durante la escolta el equipo de guardaespaldas se mantiene siempre alerta a toda posibilidad de amenaza para poder reaccionar a tiempo. Otras tácticas que se usan incluyen mantener al principal en un bajo perfil, o tratar de hacerlo impredecible.

Escapar de las amenazas

Si no se puede evitar las amenazas, entonces la opción es escapar de ellas a través de la pronta identificación de toda amenaza real o potencial antes, durante y después de la ejecución de las escoltas al principal.

La adquisición de información, su análisis y el desarrollo de la inteligencia sobre las amenazas juega un papel importante para las tácticas de escapar. Se planifican y se establecen procedimientos operacionales al igual que cursos de acción por parte de la escolta para enfrentar todo tipo de contingencias que pongan en peligro al principal.

Si el 50% del éxito de una escolta reside en la ejecución de una buena avanzada, el restante 50% reside en un 25% en la manera como el equipo de guardaespaldas está adiestrado y el restante 25% como trabaja en equipo. El desarrollo de los procedimientos operacionales y los cursos de acción planificados ayudan a escapar de las amenazas.

Confrontar las amenazas

Si no se puede escapar de las amenazas físicas entonces sólo queda la opción de confrontarlas, esto como último recurso.

Se confronta usando la fuerza escalonada y la fuerza necesaria para sacar al principal del peligro. Si examinamos la historia de todos los atentados a dignatarios nos percatamos que el 95% de todos los ataques han terminado cuando el principal ha sido removido de la zona de emboscada.

Mientras más tiempo permanece el principal en la zona de emboscada menos posibilidad tiene para sobrevivir al ataque. Quedarse para repeler el ataque no es una opción viable para proteger al principal si se puede salir de la emboscada. Es importante recalcar que el uso de la fuerza letal sólo se puede utilizar como último recurso para proteger vidas.

En resumen, la importancia de la protección ejecutiva ejecutada por un equipo profesional como parte de un programa de seguridad corporativa vale su peso en oro.

Reunión mundial de expertos en protección ejecutiva

Con la premisa de que la seguridad y la protección de personas es una profesión que adquiere cada día más relevancia, la Ciudad de México fue sede de un importante evento que contó con la asistencia de más de 150 profesionales del sector, como directores de seguridad, administradores de protección ejecutiva, personal operativo y de protección, así como dueños de empresas de seguridad y funcionarios de dependencias gubernamentales.

Se trató del Executive Protection Summit 2018, realizado los días 13 y 14 de noviembre en el centro Citibanamex de la Ciudad de México. En el encuentro se presentaron las herramientas para hacer más eficiente el trabajo del proveedor o administrador de cuerpos de protección, y tratar de aprender que la protección ejecutiva es una ciencia y una disciplina que se puede estructurar y medir de forma consistente.

Llamó particularmente la atención la presencia del Teniente. Coronel Dave Grossman, autor del bestseller “On Combat”, the psychology and physiology of deadly conflict in war and peace (2004). Es también responsable de los protocolos de combate y preparación más utilizados por los navy seals y las fuerzas especiales de los Estados Unidos.

Actualmente, cuando hay un gran debate sobre la actuación policial, muchos han expresado su preocupación por la “militarización” de los policías, y su evolución desde un modelo tradicional “defensivo” a uno mucho más agresivo. Grossman aseguró que “el personal de seguridad debe actuar más como soldados. Estamos en una guerra, y nosotros somos las tropas de primera línea. Los policías combaten la violencia, ¿con qué la combaten? Con violencia superior, con violencia justa”.

Sobre la capacitación y entrenamiento que deben tener los responsables de la protección ejecutiva, Grossman aseguró que “muchos de los errores no son porque estén predispuestos, o asustados, o necesiten un mejor entrenamiento. Es porque están agotados física y mentalmente. Los largos turnos y las horas extra conducen al fracaso”.

Grossman es un buen orador y lleva más de 20 años dedicado a la capacitación, entrenamiento y desarrollo de protocolos de actuación, así que sin duda es un verdadero especialista, sin embargo no hay que olvidar que también es un gran defensor de la teoría de la prevención del crimen con el uso de armas de fuego, y que “haya más dueños de armas, con una verificación de antecedentes efectiva y un entrenamiento riguroso”.

En el Executive Protection Summit 2018 también se presentaron Pablo y Patricio Ortiz-Monasterio, de AS3 Driver Training, para hablar del tema “Los vehículos blindados y su valor en la administración del riesgo” enfocados a entender las diferencias entre un vehículo blindado y otro no, sus características y limitantes bajo situaciones de alto estrés.

Por su parte Gonzalo Senosiain, Cristian Jiménez, Chritopher Sizelove y Guillermo Siller, hablaron de los “Mitos en el Entrenamiento del Arma de Fuego” y la importancia de que los agentes de seguridad, públicos y privados, adquieran un entrenamiento especializado y responsable.

Iván Ivanovich, representante de IBSSA en México, habló de Protective Invisibility, la importancia de desarrollar conocimientos y habilidades para planear y ejecutar un operativo en protección ejecutiva que no pueda ser percibido a simple vista.

Participaron también como ponentes Fernando Gómez, Jorge Septién, Fernando Polanco, Alejandro Brom y Enrique Tapia, todos ellos destacados profesionales de la seguridad.