Por Carlos E. Pérez Barrios, MSc., Venezuela

La terminología con la que nos referimos a una profesión, técnica u oficio generalmente tiene por detrás un fondo de características, virtudes o defectos que los distinguen de sus supuestos sinónimos. Es así como debemos  diferenciar entre GUARDAESPALDAS o ESCOLTAS, nombres con los que se acostumbra llamar a las personas que protegen, cuidan, o custodian a otra gente.

¿Qué es un GUARDAESPALDAS?  Se denomina guardaespaldas a la persona NO PROFESIONAL y NO ENTRENADA, que es contratada por un particular para que lo acompañe, no portando armas de fuego en algunos casos, y que tampoco  tiene los conocimientos técnicos para ejercer las funciones propias de un Oficial de Protección (Escolta).

¿Qué es un ESCOLTA? Es un individuo ENTRENADO y CAPACITADO para preservar la integridad física de la persona que protege y de su familia. También es llamado OFICIAL DE PROTECCIÓN DE PERSONAS y es un PROFESIONAL de la seguridad pública o privada perfectamente entrenado y especializado en todas las técnicas de PROTECCIÓN DE PERSONALIDADES.

Como podemos ver la diferencia entre ambos está en que el GUARDAESPALDA  tiene conocimientos empíricos de protección, generalmente fue funcionario policial o militar, por lo que en el desarrollo de su trabajo predomina la IMPROVISACION, que es el peor enemigo de la SEGURIDAD.

En muchas oportunidades donde hemos sido contratados para realizar AUDITORIAS DE SEGURIDAD en Corporaciones, Bancos o Compañías de Seguros nos encontramos con una peligrosa realidad y es que  el cuerpo de protección del nivel gerencial o directivo reúne precisamente estas características.

Son ex-funcionarios policiales sin ninguna preparación en la materia específica, tanto en lo teórico como en la práctica y mucho menos han realizado el necesario reentrenamiento que los califique como un equipo óptimo de protección, lo que en nuestra opinión pone en riesgo la integridad física de las personalidades a proteger. Un GUARDAESPALDA no sabemos cómo va a reaccionar en el momento de tener que tomar medidas extremas, aún a riesgo de su propia vida, para garantizar la de su protegido…

Imaginémonos que saliendo de la empresa nos ataca un malandro para atracarnos… el GUARDAESPALDAS, en lugar de protegernos se pone a repeler el ataque y nos  deja a nuestra suerte, con resultados generalmente trágicos. En cambio, un ESCOLTA, también va a repeler el ataque pero su máxima prioridad en salvar nuestra vida… suena diferente ¿verdad?

En contra posición, el ESCOLTA u OFICIAL DE PROTECCIÓN DE PERSONALIDADES está perfectamente entrenado y capacitado para cumplir con sus delicados deberes tales como:

  • La personalidad debe ser protegida de todo peligro o situación vergonzosa, ya sea causada por accidente o por negligencia
  • La protección no debe interferir con la libertad de la personalidad
  • La intimidad de la personalidad debe ser respetada siempre
  • El escolta no debe causar vergüenza a la personalidad que lo obligue a pedir excusas a causa de sus actuaciones
  • El escolta es responsable de anticipar problemas o peligros, reconocer amenazas neutralizándolas o evitándolas
  • El personal de protección no debe exponer a la personalidad a situaciones de alta peligrosidad indebidamente

Ahora, luego de tener esta información, es interesante que procedamos a revisar las credenciales del personal de protección que tenemos contratado e implementemos los correctivos que sean necesarios para de esta manera poder contar con un equipo competente de profesionales que tengan como misión garantizar la custodia y protección de las personalidades asignadas.