Por Freddy Valverde

Las empresas de seguridad privada están de moda en el mundo. En la República Checa, el Ministerio del Interior estudia la posibilidad de ampliar las competencias de dicho sector y de permitir que porten armas.

Encontrar a un vigilante en un Centro Comercial es algo tan común y corriente que ya no les prestamos atención. Toparse a un hombre vestido de negro, con la inscripción seguridad en sus espaldas, vigilando las afueras de un inmueble, tampoco extraña a nadie. Y ejemplos hay muchos más, conciertos, mítines políticos, tiendas etc.

En la República Checa, con unos 10 millones de habitantes, funcionan más de 6000 empresas de seguridad privada que emplean a unas 45000 personas. Esto ha convertido a los vigilantes en parte del paisaje cotidiano de sus ciudades.

El Ministerio del Interior ha preparado una norma para el funcionamiento regulado de las empresas de seguridad privada, que falta desde hace 25 años, según adelantó a la Televisión Checa, Ivo Chauer de dicha cartera.

“Solo aquellos que dispongan de una licencia del Ministerio del Interior podrán desempeñarse en el sector de la seguridad privada“.

Hasta el momento las agencias y los empleados de dichas empresas habían trabajado con licencias similares a las que otorgan a cualquier gremio tradicional.

Según informaciones de la Televisión Checa, después de un cuarto de siglo sin mayor regulación, los personeros del Ministerio del Interior barajan la posibilidad de que los “agentes” de la seguridad privada puedan portar armas. Aún no se ha determinado qué tipo de armas y quiénes serán sus portadores.

El anuncio de la norma fue criticada por algunos representantes del sector que advirtieron que no desean que el Estado les diga cómo han de hacer su trabajo, tal y como subrayara Jaromír Pruša, responsable de la seguridad en una cadena de centros comerciales de Praga.

“No queremos que el Estado determine el número de personas que designemos a un Centro Comercial, tres, cinco, ocho… eso debe resolverlo el mercado por sí solo“.

Desde el Ministerio del Interior han llegado voces que tratan de calmar al cada vez más poderoso sector. Ivo Chauer del Departamento de Política de Seguridad de dicha cartera, estima que la norma ayudará a agilizar las cosas.

“La empresa de seguridad privada informa sobre el tipo de actividad en la que participará. Ya sea la protección de inmuebles, lugares o personas, y en caso de tener todo en regla, de acuerdo a la ley, simplemente se inscribe“.

En la República Checa otra modalidad del trabajo de las empresas de seguridad privada son los centros de monitoreo de interiores y exteriores de inmuebles por medio de redes de cámaras.

Una de las mayores empresas tiene a su cargo la vigilancia por cámara de unos 450 inmueble y para hacer efectivo su trabajo tiene a disposición lo que llaman “unidades de acción rápida” que en vehículos llegan al lugar del suceso en cosa de minutos.

Los empleados de las empresas de seguridad pueden retener a los sospechosos, de inmediato informar a la Policía y esperar su llegada.

Qué opinan uds. amigos escuchas y lectores. ¿Es conveniente que la Policía Comercial porte algún tipo de arma?